
El año comenzó con escándalos en el interior de la Cámara de Comercio de Tunja. En febrero el entonces presidente ejecutivo de la entidad mercantil, John Jairo Martínez Álvarez, denunció presiones y/o injerencias directas en decisiones administrativas asociadas con vinculaciones laborales.
Martínez Álvarez radicó una queja ante la Superintendencia de Sociedades, según la cual en el 2025 y a inicios del 2026, Aída Milena Leguizamón Lesmes, en su condición de miembro de la Junta Directiva, ejerció presión directa y reiterada sobre la presidencia ejecutiva para incluir determinadas personas en la nómina laboral de la Cámara de Comercio de Tunja.
En comunicaciones privadas y en audios de WhatsApp habrían quedado plasmadas las pruebas de esas presiones, “cuyo contenido, sin necesidad de interpretación subjetiva, refleja insistencia en la vinculación de personas específicas y en sectores de la jurisdicción de la entidad cameral”, de acuerdo con lo expresado por John Jairo Martínez.
El ejecutivo de la Cámara dijo en su momento que, otros miembros de la Junta Directiva habrían realizado solicitudes similares y que, cualquier actuación futura dependerá de la decisión que adopte la Superintendencia frente a la denuncia ya presentada.
En febrero también se reveló el hallazgo de la Contraloría General de la República relacionado con la administración del predio del Pozo de Donato, de propiedad de la UPTC, pero cuyo arriendo es responsabilidad de la entidad mercantil.
En la Cámara explicaron que, en el 2024 el canon mensual del predio era de aproximadamente 1,5 millones de pesos, mientras que los estudios técnicos establecen que para el 2025 el valor debería ser superior a 20 millones de pesos. Al aplicar la metodología de la Contraloría en los últimos cinco años, se determinó el presunto detrimento.
“El riesgo financiero es alto y compromete recursos que pertenecen a los comerciantes afiliados, no a directivos ni a la administración. Por eso convoqué a una junta directiva extraordinaria”, afirmó en su momento el revisor fiscal de la entidad mercantil, Jorge Armando Puin.
Pocos días después, el 12 de febrero, seis integrantes de la Junta Directiva de la Cámara de Comercio de Tunja aprobaron la remoción de John Jairo Martínez de la presidencia ejecutiva de la entidad mercantil y el nombramiento en su reemplazo de Sergio Tolosa Acevedo.
La semana pasada el Juzgado Cuarto Civil del Circuito de Oralidad de Tunja, en un fallo de tutela de segunda instancia, le ordenó a la Cámara de Comercio reintegrar a John Jairo Martínez Álvarez a su cargo de presidente ejecutivo o a uno de igual o superior jerarquía, y que la reincorporación deberá mantenerse hasta que el accionante sea incluido en la nómina de pensionados.
Aunque el artículo 86 de la Constitución Política de Colombia señala que, el fallo de tutela será de inmediato cumplimiento, la Cámara de Comercio no ha hecho caso a la orden del juez.
“Atendiendo a que es necesario para el equipo jurídico tener un adecuado entendimiento de las órdenes del despacho judicial, se advierte que, dentro del término legal se radicarán las solicitudes de aclaración que permitan esclarecer vacíos de la decisión, con el objetivo de que sea la misma autoridad judicial la que determine la forma más ajustada a derecho (respetando los intereses de la Cámara de Comercio de Tunja) para cumplir con sus órdenes”, informaron en la entidad mercantil.
Como la Cámara ignoró la orden judicial, que debía cumplirse dentro de las 48 horas siguientes a la notificación del fallo, John Jairo Martínez Álvarez señaló que ya presentó incidente de desacato ante el juzgado tras el vencimiento del plazo otorgado en el fallo de tutela.
Así las cosas, se evidencia una crisis en el interior de la entidad mercantil de la capital boyacense, que enfrenta inconvenientes institucionales con denuncias por presunta coadministración, conflictos de interés por parte de la Junta Directiva, un hallazgo fiscal de la Contraloría por más de 1.000 millones de pesos y ahora un incidente de desacato.
Esto atenta contra la imagen de la entidad, que deja ver una inestabilidad administrativa, y genera desconfianza entre los afiliados y matriculados, y en la ciudadanía en general, quienes se preguntan de dónde saldrán los recursos para responder por los costos que está generando esta crisis, entre ellos el de los salarios y prestaciones que ha dejado de percibir el presidente ejecutivo que fue removido de su cargo.
El escándalo continúa y son muchas las aclaraciones que le debe la Junta Directiva a la comunidad.
La entrada Los escándalos que tienen en el ojo del huracán a la Cámara de Comercio de Tunja – Héctor H. Rodríguez A. #Elinforme H.H. se publicó primero en Boyacá 7 Días.










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