Le voy a ser franco desde el arranque: si usted tiene una cuenta de Instagram abierta al público, en este momento sus fotos ya pueden estar siendo usadas por extraños para crear imágenes suyas con inteligencia artificial, y usted ni cuenta se da.

Esta semana, Meta, la dueña de Instagram, lanzó una herramienta llamada Muse Image, que genera imágenes con inteligencia artificial. El problema es cómo la conectaron con la red social.
Ahora cualquiera puede mencionar su cuenta con la arroba y pedirle a la máquina que cree imágenes nuevas usando sus fotos como base. Un desconocido, desde cualquier país, puede tomar su cara y ponerla en escenas que usted nunca vivió. Y lo más grave, Instagram confirmó que uno no recibe ningún aviso cuando eso pasa.
Lo que más molesta es que la función llegó activada por defecto. Meta no le preguntó a nadie si quería participar, sino que lo metió a usted automáticamente y le dejó la tarea de salirse por su cuenta.
Y no es un miedo exagerado. Hace unos meses, otra red social habilitó algo parecido y terminó en desastre, con gente manipulando fotos de mujeres y hasta de niñas para mostrarlas en ropa interior sin permiso. Por eso vale la pena tomarse los dos minutos de blindarse, sobre todo pensando en las hijas y en los papás de familia.
Ahora, lo práctico. Abra Instagram y entre a su perfil. Toque las tres rayitas de la esquina de arriba a la derecha para ir a la configuración. Baje hasta la sección que dice «Compartir y reutilizar». Ahí verá una opción parecida a «Permitir que las personas usen tu contenido en Instagram y con funciones de IA en Meta». Apáguela.
Un detalle para que quede bien hecho: desactive tanto la parte de Publicaciones como la de Reels, porque son dos interruptores distintos. Y si le aparece en inglés, es ese mismo, no se confunda.

Tenga en cuenta algo: apagar esa opción evita que usen sus fotos de ahora en adelante, pero no borra las imágenes que ya hayan podido crear antes. Por eso, entre más rápido lo haga, mejor. Y si no le aparece la opción, no se preocupe, Meta la está soltando por partes, así que revise cada tanto.
La otra alternativa, más drástica, es volver su cuenta privada, aunque así pierde alcance.
Al final, esta historia deja la lección de siempre: en el mundo digital, todo lo que subimos deja de ser del todo nuestro, y las empresas cambian las reglas cuando quieren, casi siempre a costa de nuestra privacidad.
Por eso conviene revisar de vez en cuando la configuración de nuestras redes, no dar por hecho que están como las dejamos, y contarles esto a los que menos manejan la tecnología en la casa. Porque en esto de cuidar la propia cara, el que no se defiende solo, queda expuesto.
La entrada Dos minutos para blindar sus fotos de Instagram antes de que un extraño las use con IA se publicó primero en Boyacá 7 Días.










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