Ayer, 22 de abril, mientras el mundo celebraba el Día de la Tierra, en Colombia pasaba algo más que nadie esperaba: se estrenaba ‘Michael’, la película biográfica sobre Michael Jackson. Y salí del cine con los pies cansados de querer bailar en la butaca.
Por: Milton L. Porras T.

Hace 17 años Michael Jackson se fue, y, sin embargo, al apagarse las luces del cine y escuchar los primeros acordes de una canción de los Jackson 5, el salón entero se puso a tararear sin darse cuenta. Esa es la magia de la que estoy hablando. La que ninguna otra estrella del pop ha logrado, ni antes ni después.
La película llegó a Colombia antes que a muchos países. El estreno mundial es el viernes 24 de abril, pero aquí tuvimos funciones premium desde el 22. Dirigida por Antoine Fuqua, con guion de John Logan, cuenta los primeros 20 años de carrera de Michael: desde un niño de Gary, Indiana, hasta la estrella mundial que era en 1988, en plena gira Bad.
El sobrino que también es colombiano
Acá hay un dato que en Estados Unidos apenas mencionan, pero en Colombia tiene que pesar: el actor que interpreta a Michael es Jaafar Jackson, sobrino del artista. Y Jaafar es medio colombiano. Su mamá es Alejandra Rodríguez, una colombiana que se casó con Jermaine Jackson y que durante 22 años vivió en la mansión de la familia.
Es el debut cinematográfico de Jaafar. Verlo en la pantalla es desconcertante: camina como Michael, canta como Michael, y cuando ejecuta el moonwalk por primera vez, el cine se llena de aplausos espontáneos. No es imitación. Es algo más profundo, casi genético. Sus propios tíos, Jackie y Marlon Jackson, dijeron que al verlo les parecía estar viendo a su hermano.
Lo que la película hace bien
La crítica ha sido dura con Michael. La acusan de ser ‘edulcorada’, de evitar los momentos más polémicos de la vida del artista. La película no confronta los escándalos. No los menciona siquiera. Pero te devuelve al asombro.
Las recreaciones de los escenarios son impresionantes: el aniversario de Motown, el concierto de Londres en 1988 con la gira Bad. Y la música, obviamente. Trece canciones que atraviesan la película como un pulso: I Want You Back, Don’t Stop ‘Til You Get Enough, Billie Jean, Thriller, Bad.
La historia continúa
Hay algo que vale la pena saber antes de entrar al cine: la película no cuenta toda la vida de Michael. Termina en 1988, cuando todavía le quedaban 21 años de carrera y los álbumes Dangerous e Invincible por venir.
En los créditos finales aparece una frase: «La historia continúa». Y según ha confirmado el productor Graham King, ya está en preparación una segunda película. Del montaje original de tres horas y media, se rumorea que un 30 % del material podría usarse para la continuación. Esto explica por qué la cinta no se mete con los temas difíciles todavía. Primero, la magia. Primero, el mito.
¿Vale la pena verla?
Si usted creció con la música de Michael, vaya. Prepárese para emocionarse. Si usted es de los que piensa que ningún biopic puede hacerle justicia al Rey del Pop, también vaya. Porque quizás salga pensando que no se trata de hacerle justicia. Se trata de recordar por qué 17 años después de su muerte seguimos hablando de él.
La película tiene defectos. Pero cuando Jaafar Jackson se para frente a la cámara con el sombrero ladeado y empieza a bailar, uno entiende una cosa: la magia de Michael Jackson no necesita ser perfecta. Solo necesita estar ahí. Y ahí está.
Redacción Tecnología / IA
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