La Ola Verde: cuando la política colombiana se volvió digital – Felipe Álvarez #Columnista7días

domingo 11 de enero de 2026, 7:00 am

Voy a contarles esta historia como si estuviéramos conversando con calma, porque así se entiende mejor su verdadera dimensión. No es solo un relato sobre redes sociales; es la crónica de cómo Colombia empezó a vivir (a veces sin darse cuenta) la democracia digital, con todas sus luces y sus sombras. Desde el ‘Gran Hermano’ de la vigilancia en línea hasta los primeros sueños de participación ciudadana amplificada por la tecnología. Un camino que hoy continúa con fenómenos como el blockchain que habilita la posibilidad de la democracia directa en internet, del que hablaremos más adelante.

  • Empecemos por algo cotidiano, fenómenos digitales emergentes

Un video, una imagen o una frase que, de repente, aparece en todas partes. Eso es la viralización de contenidos: una dinámica impulsada por redes sociales y algoritmos que permite que la información viaje a una velocidad nunca antes vista. De ahí nacen los memes, ideas contagiosas, pequeñas piezas de humor compuestas por pixeles, que logran explicar ideas complejas de forma simple y colectiva.

En ese mismo ecosistema aparecen los influencers, capaces de moldear opiniones, hábitos de consumo e incluso posturas políticas; la gamificación, que traslada dinámicas de juego a la educación, la participación y el activismo; y el crowdfunding, que convierte la financiación en un acto colectivo impulsado por la conectividad digital. Los sondeos digitales, por su parte, abren la puerta a medir percepciones en tiempo real y a influir en decisiones sociales y políticas, muchas veces apoyados en la arquitectura invisible de bases de datos centralizadas supervisadas por el Gran Hermano al que confiamos nuestros datos personales sin pensar en lo que los pueden usar.

  • Pero no todo es entusiasmo

A la par de estas oportunidades surgen tensiones inevitables: hackers que exploran sistemas a veces para fortalecer la seguridad y otras para evidenciar fallas siempre con buenas intenciones y ánimos abiertos; crackers que rompen protecciones en línea con fines ilícitos; trolls que distorsionan el debate público mediante provocaciones y ataques; y bots, programas automatizados que simulan ser personas y amplifican mensajes. En este mismo caldo de cultivo prosperan las fake news, capaces de alterar la percepción colectiva y erosionar la confianza democrática, la principal vulnerabilidad del siglo XXI en la web es la identidad humana.

Todo esto nos obliga a hablar de alfabetización digital, ética y responsabilidad. Especialmente cuando la política entra en escena en la web.

Y ahora sí, vayamos al corazón de esta crónica.

La Ola Verde: cuando lo digital desbordó la política tradicional colombiana

Tuve acceso a una crónica publicada en el repositorio de la Universidad del Rosario que significa mucho para quienes nos apasiona la democracia digital, Entre 2008 y 2010, en manos del tunjano Daniel Romero González estuvo una de las estrategias digitales más influyentes que haya conocido la política colombiana: la de La Ola Verde. Desde el rol de community manager, Daniel logró mantener a la clase política tradicional en alerta permanente.

La herramienta central fue Facebook, que en ese momento apenas alcanzaba los 100 millones de usuarios en el mundo y cerca de 8 millones en Colombia. (Hoy somos casi 39 millones de usuarios en Colombia). No es un dato menor: Facebook había sido creado apenas en 2006 y su primer gran llamado a la movilización en Colombia ocurrió en 2008, con la recordada marcha del 4 de febrero en contra de las Farc.

La estrategia del equipo de comunicación digital fue clara desde el inicio: abrir grupos regionales para “desbogotanizar” al candidato Antanas Mockus y posicionarlo en zonas alejadas de la capital. Se comenzó con un perfil personal y luego con una Fan Page, al superar las 5.000 solicitudes de amistad. En marzo de 2009 ya había 10.000 seguidores y se lanzó el reto de llegar a 20.000.

En paralelo, el 2 de marzo de 2009, se creó la cuenta de Twitter, cuando esa red apenas tenía 20 millones de usuarios en el mundo. La inspiración era evidente: emular la experiencia de la campaña digital de Barack Obama a la presidencia de los Estados Unidos, aun sabiendo que el acceso a Internet en Colombia era limitado para la época.

Voluntarios, ideas y una campaña que aún no existía

Con poco más de 16.000 seguidores en redes, el equipo decidió convocar voluntarios. Llegaron comunicadores, politólogos y diseñadores gráficos que, en noviembre de 2009, comenzaron a trabajar en una campaña que ni siquiera estaba confirmada. El Partido Verde era débil y Mockus aún no anunciaba su candidatura.

De esas reuniones surgieron ideas clave, como Pídele una idea a Antanas Mockus, una herramienta digital que publicaba automáticamente frases célebres del candidato en los perfiles de los seguidores en Facebook.

La noche del 3 de febrero de 2010 fue decisiva. El equipo se reunió para fortalecer la estrategia digital ante la consulta interna del partido, donde Mockus competía con Lucho Garzón y Enrique Peñalosa. En ese momento había 19.000 seguidores en Facebook y casi 3.000 en Twitter. El nuevo reto parecía imposible: llegar a 100.000 seguidores antes del 14 de marzo, día de elecciones.

El 3 de febrero de 2010 ocurrió el milagro digital. Antanas Mockus, quien inicialmente miraba con desconfianza las redes, sacó su BlackBerry y soltó un bombazo en Twitter hoy X: la ponencia sobre el referendo reeleccionista era negativa. Álvaro Uribe no podría volver a ser candidato.

En ese instante, Mockus dejó de ser solo un académico para convertirse en un influencer de agenda nacional. Ese tweet obligó a los medios tradicionales (El Tiempo, Gossaín) a seguirle el paso a un pajarito azul que en Colombia apenas balbuceaba.

Tweet: «Me acaba de llegar información según la cual la ponencia sobre el referendo reeleccionista es negativa».

Media hora después, El Tiempo lo citaba en su versión digital. Desde ese instante, Mockus se volvió “adicto” a Twitter.

El efecto multiplicador de lo digital

Se produjo un video convocando a alcanzar los 100.000 seguidores y se propuso sumar 2.000 diarios. Se invirtieron cerca de 5 millones de pesos en pauta segmentada en Facebook. También se amplió la base de correos de la campaña, incluyendo 2.000 periodistas. Uno de ellos, Juan Gossaín, retransmitió gratuitamente una cuña radial enviada por correo electrónico, lo que significó un ahorro cercano a los 40 millones de pesos para la época.

Para el 9 de marzo, la página ya superaba los 50.000 seguidores. El 14 de marzo, Mockus ganó la consulta interna del verde y, al día siguiente, las redes explotaron: 70.000 seguidores en Facebook y 7.000 en Twitter, con picos de 15.000 nuevos seguidores diarios. A partir de ese momento, la pauta dejó de ser indispensable.

Se invirtieron 12 millones de pesos en el desarrollo de www.antanasmockus.com, con altos niveles de seguridad, espacios de participación ciudadana, registro de testigos electorales y transmisiones streaming. La comunidad colombiana en el exterior jugó un papel clave.

Auge, presión y guerra digital

A finales de marzo, Mockus superaba los 100.000 seguidores y circulaban videos en Facebook con más de 500.000 reproducciones. La decisión de su fórmula vicepresidencial generó debate; finalmente, Sergio Fajardo aceptó con una frase que se volvió viral:

  • «Cuando dos matemáticos se suman, multiplican».

Los seguidores superaron los 240.000, con un nuevo usuario cada seis segundos.

En Barranquilla, Mockus preguntó en plaza pública cuántos asistentes habían llegado gracias a Facebook: el 80 % levantó la mano. Luego vino la confesión sobre su enfermedad de Parkinson, la caravana de bicicletas convocada por Facebook con más de 10.000 personas y un crecimiento imparable: 376.542 seguidores antes de las elecciones, muy por encima de sus competidores.

La irrupción de los Trolls: el fin del idilio

Pero también llegaron los trolls, las campañas de desprestigio, los perfiles falsos, los usuarios fantasmas y la guerra digital. Investigaciones periodísticas revelaron estrategias de manipulación y pagos por comentarios. El discurso pasó de la propuesta a la defensa personal. Y la caída fue rápida en los últimos días de campaña.

Lo que quedó para la historia

El desenlace es conocido por todos: Juan Manuel Santos ganó la Presidencia. Mockus respondió con una frase que resumió el espíritu de la Ola Verde:

«¡A mí no me pagaron, yo vine porque quise!»

La verdadera victoria fue otra

Entre 2008 y 2010 se invirtieron menos de 10 millones de pesos en Facebook y nada en Twitter para una campaña a la presidencia en Colombia. Lo que hubo fue una movilización masiva de jóvenes voluntarios, creatividad ciudadana y participación digital sin precedentes. Nunca antes se habían registrado tantos testigos electorales ni una campaña política había dialogado de forma tan directa con la gente usando Internet.

Esa es la herencia de la Ola Verde: el momento en que Colombia entendió que la democracia también vive en entornos digitales.

Hacia una nueva soberanía: El reto de modernizar el código electoral y los mecanismos de participación política de la constitución de 1991.

La gran lección que nos dejó la Ola Verde es que la democracia digital en Colombia no puede seguir siendo un accidente del entusiasmo, sino una estructura protegida por el Estado. Hoy, más que nunca, es imperativo actualizar los mecanismos de participación política de la Constitución de 1991 para que el voto, el cabildo y la veeduría no sean vulnerables ante los crackers o la desinformación de los trolls. Cuidar nuestra soberanía digital significa garantizar que la arquitectura tecnológica que nos conecta desde el blockchain para blindar elecciones hasta la transparencia de los algoritmos esté al servicio del ciudadano y no de quienes buscan hackear la voluntad popular. Modernizar nuestra carta política para el siglo XXI es el único camino para asegurar que, en la próxima gran ola de participación, el ‘clic’ de los colombianos sea tan sagrado, seguro y soberano como su voz en la urna.

Les dejo el enlace a los curiosos:

Daniel Romero González «De la victoria digital a la derrota electoral de la Ola Verde». Crónica de la estrategia virtual de Antanas Mockus.” https://repository.urosario.edu.co/server/api/core/bitstreams/4f1a01a5-dbdf-4238-abc9-9fef95ec4a93/content 

La entrada La Ola Verde: cuando la política colombiana se volvió digital – Felipe Álvarez #Columnista7días se publicó primero en Boyacá 7 Días.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Buscar

Contenido relacionado

[Infografía] Los nominados a los Globo de Oro 2026

[Infografía] Los nominados a los Globo de Oro 2026

‘One Battle After Another’, de Paul Thomas Anderson, encabeza con nueve nominaciones los Globos de Oro en cine, mientras que en televisión domina ‘The White Lotus’ con seis. La edición número 83 de los premios será hoy 11 de enero en Los Ángeles (EE.UU.). EFE La...

Categorías

Radio Offline